El epicentro del clasicismo porteño: palacios neoclásicos, arboledas de jacarandás, embajadas y edificios residenciales de sobria elegancia europea.
Avenida Alvear, las calles Quintana, Alvear, Parera y Rodríguez Peña albergan edificios construidos a comienzos del siglo XX con mármoles traídos de Europa, herrajes de bronce macizo y porterías señoriales. Estas unidades ofrecen metros cubiertos generosos, dependencias dobles y una calidad constructiva irrepetible.
Por su jerarquía urbanística y cercanía a parques, museos y centros culturales como el Museo Nacional de Bellas Artes, Recoleta se mantiene como la zona más resiliente y codiciada de la Ciudad de Buenos Aires para la adquisición de residencias principales.